• Fístulas Arterio-Venosas

    PARA DIÁLISIS

    Parece indiscutible la necesidad de permitir a los pacientes disponer de un acceso vascular para realizar la hemodiálisis lo mas idóneo posible lo que es mas importante en un tiempo adecuado si bien a los datos recogidos, la incidencia de los pacientes que inician terapia renal sustitutoria  se ha estabilizado no es menos cierto que la prevalencia aumenta, en parte debido a la mayor supervivencia del grupo de enfermos en programa de depuración extrarrenal. Ello determina que el numero de accesos vasculares que debe realizarse cada año continuará elevándose, aunque con la peculiaridad de que lo hará fundamentalmente a expensas de aquellos pacientes en los que ha fracasado alguna técnica previa y en los que por tanto al menos en un porcentaje, podría incrementarse la complejidad del procedimiento.

    Nadie duda que actualmente la FAVI (Fístula Arteriovenosa) radiocefálica o de Cimino es la modalidad acceso vascular que más se acerca al ideal, pero no cabe desechar la posibilidad de que el desarrollo tecnológico reciente  abra paso a nuevas técnicas o dispositivos que obliguen a modificar este aserto.  Hasta entonces en cualquier caso si se desean mejorar los resultados es indispensable mejorar y monitorizar el acceso vascular, proceder a desarrollar unos programas de seguimiento de su funcionalidad. La bibliografía ha demostrado fehacientemente que esta intervención prolonga la duración del acceso. Es un hecho conocido que el 80% de las trombosis se asienta sobre una estenosis, cuya corrección proporciona unas buenas tasas de permeabilidad secundaria.  Esta monitorización solo se realizaba de forma sistemática en España en el 40% de las unidades, ; en el resto no se lleva a cabo o solo se consideran cuando aparecen problemas clínicos. En cuanto a los procedimientos empleados el 40% eran exclusivamente físicos y un 21% hemodinámicos en tanto que el resto recurría a otras técnicas de imagen.

    Un aspecto en el cual se debe incidir es la prevención de los fracasos tempranos en las técnicas de realización o implantación de accesos vasculares. Para ello es indispensable instruir al paciente y  a los profesionales sanitarios en la importancia de la preservación de una extremidad libre de punciones, respetar el periodo de maduración de la FAVI antes de la primera punción, e insistir en el empleo de vasos de calibre con flujo sanguíneo apropiado.

    Todo lo señalado es decir, la elevación de la demanda, los protocolos de educación de pacientes y sanitarios, la búsqueda de tiempo de respuesta adecuada para la realización del acceso y la vigilancia del mismo supondrá un aumento de la carga de trabajo de los servicios de cirugía vascular, habitualmente desbordados con la actividad que desarrollan en la actualidad.

    Podría considerarse la posibilidad de introducir la figura de coordinador de accesos vasculares, se trataría de establecer un cauce fluido en relación entre nefrólogos, cirujanos, radiólogos, etc, buscando un consenso de actuaciones basado en la evidencia científica. El objetivo sería implantar la gestión integral e integrada de los accesos vasculares que debería conducir inexcusablemente a la mejora de la calidad en la atención sanitaria en este grupo de pacientes crónicos, definitivamente constituidos en un auténtico problema de salud a escala mundial.

    PARA HEMODIÁLISIS

    Cuidado General de las Fístulas Arteriovenosas

    El paciente debe ser instruido sobre los siguientes puntos:

    1. Acostumbrarse a tocar la fistula y sentir el frémito tantas veces como se acuerde. Nunca serán demasiadas.
    2. Mantener la extremidad siempre bien limpia mediante lavado diario con jabón.
    3. Aplicar algún producto a la piel para mantenerla bien hidratada.
    4. Las extracciones de sangre para analítica se harán siempre a través de otra extremidad.
    5. No se tomará nunca la Tensión Arterial en esa extremidad.
    6. No se usará esa vena para la infusión de sueros ni de medicación intravenosa.
    7. Tratar de evitar por todos los medios cualquier traumatismo sobre la fístula o sobre esa extremidad.
    8. En las fístulas radiales bajas se pondrá una muñequera que sujete la fístula, sin comprimirla.
    9. No llevará nunca nada que pueda comprimir las venas de esa extremidad (bolsos colgando del brazo, relojes, pulseras, etc.)
    10. La desaparición del frémito es motivo de consulta urgente al Servicio de Nefrología.
    11. La aparición de dolor, edema, enrojecimiento o frialdad de los dedos, es motivo de consulta urgente.
    12. Realizar 10 a 15 minutos. cada hora de ejercicio apretando una pelota de goma con la mano del brazo operado para desarrollar la fístula.